sábado, 31 de diciembre de 2011

El fin, el inicio y la necesidad de confesiones y cursilerías.

Faltan veinte minutos y un año más perece con cada tic-toc y tic-toc del reloj. Toda la vida se reduce a una simple onomatopeya... tic-toc, tic-toc, tic-toc. Escucho los cuetes, los truenos y los que supongo yo son balazos; me imagino a las personas brindando, abrazándose, besándose por primera vez, perdonándose, riendo, reflexionando, gritando, bailando, bebiendo, hablando, gritando... un mundo de gente que celebra. Este año nuevo, lo celebro cómoda y calientita en mis pijamas, acostada sobre mi cama, observando a mi hijo dormir, mientras escucho el Songs For Swingin' Lovers de Frank Sinatra (10 minutos) y a mi esposo mover y remover platos en la cocina, sonrío y pienso que no hay mejor celebración que esta, mi familia. El modo de vida de hoy en día se ha convertido en un interminable festín de materialismo y consumismo sin tregua que termina por asesinar el espíritu humano, por lo que es difícil a veces ver y apreciar aquello que realmente importa. La vida me ha dado un giro y me ha mostrado tantas perspectivas que jamás creí existían... darse cuenta de que ella es un mar infinito de posibilidades es maravilloso y no hay mayor felicidad que aceptarlas y aventarse a lograr cada una de ellas.

A un minuto de la llegada del año nuevo, tan sólo les digo que muchas felicidades. Aunque no los conozca personalmente ni les llegue a abrazar, les deseo lo mejor de la vida. No se dejen llevar por las malas lenguas, desechen las amistades que se disfracen de buenas y les causen daño, jamás dejen pasar las oportunidades y atrévanse a decir "a la chingada, ¿por qué no?". La vida es camino de ida y no hay boleto de regreso, así que lo que hagan, háganlo con ganas y jamás se arrepientan de ello. Dios, El Universo, La Vida, como quieran verlo, trabaja de maneras que jamás comprenderemos, pero que siempre serán para nuestro beneficio, si sabemos aceptar los golpes de la vida y levantarnos para seguir adelante. Todo en esta vida pasa, así que los problemas hay que saborearlos y los momentos felices para siempre atesorarlos. 12:00am.... ¡Feliz Año! Los quiero y les deseo un encuentro con ustedes mismos y con la felicidad. Ahora... a empinar las copas, ¡SALUD!