viernes, 21 de mayo de 2010

Lo que he hecho, pero sobre todo, lo que he escuchado esta semana.

Esta semana mi cabeza ha estado ahogada en trabajos finales. No ha habido gran cosa en la que estuviera pensando fuera de ellos; nada fuera de las lecturas y los ensayos y los exámenes y las lecturas que he tenido que realizar en cuestión de horas –y no me atrevo a quejarme, ya que ha sido todo mi culpa, la gran mayoría de ello lo fui relegando hasta el último momento… lo siento-. Pero bueno, estoy a escasos dos trabajos de terminar, y después de eso, tout c’est bien. Sin embargo, mis agobiantes tareas mundanas no me han apartado de mis vicios favoritos, los cuales son: hacerme de discos nuevos y escucharlos hasta el cansancio, ver películas e hipnotizarme en ellas, Lost (obvio) y fumar. Este último ha sido uno que ha incrementado tremendamente estas últimas semanas. En fin, ya me tomaré tiempo, terminando el semestre, de compartir todo lo que he visto, he leído, he respirado, probado y vomitado –metafóricamente hablando, pues he escuchado y visto semejantes cosas que no lograrían un efecto menor a ese-.

He logrado obtener unos cuantos discos muy buenos, el primero de ellos es Compass de Jamie Lidell, algo diferente a lo que usualmente escucho. Estas nuevas canciones del cantautor inglés, son vibrantes, enérgicas, divertidas… y todo aquello que quepa en medio. El estilo es una mezcla de R&B, pop, soul y electrónica, aunque este último de una manera muy sutil, recordando un poco ese pop 80ero, uno que emulara más el estilo británico que el gringo. Algo muy interesante sobre el álbum son las colaboraciones con Beck, Feist y Chris Taylor de Grizzly Bear. Su voz es potente a lo largo de los tracks, jamás dando un paso en falso. Este no sea tal vez el mejor disco pop del año, pero es uno muy bueno, uno que definitivamente los hará bailar, como a mí.


Otro álbum que me pareció bastante interesante y agradable fue Brothers de The Black Keys. Esta banda de rock americana, formada por ahí del 2001 y que lamentablemente yo vengo descubriendo hasta este momento, no sé por qué razón, pero sí les puedo asegurar que después de haber escuchado Brothers, me apresuraré a hacerme de su discografía entera, pues la propuesta se me hizo interesante. Tal vez no sea nada nuevo o revolucionario, sin embargo es propositivo, creativo y muchisisisisisisisisisisísimo mejor que cualquiera de esa mierda (en su totalidad) que circula hoy en día por la radio. El estilo es rock con algo de blues, tal vez; por ahí noté ciertas alusiones hacia ese género, pero ya me dirán ustedes. Cuando se escucha por primera vez, uno tiene la sensación de ya haberlo experimentado antes, aún así, es garantizado un buen momento entre la música y uno, ese maravilloso diálogo que surge cuando sabemos que escuchamos algo digno, decente y bueno.


(y la portada está tan genial, demasiado sencilla, demasiado obvia, demasiado estúpida... me encanta)

Me han dicho que siempre que hablo de música me limito a mencionar sólo lo bueno, lo que me gustó y que jamás me aventuro a escribir notas negativas, así que, por primera vez en la historia de este blog (creo), haré un recuento de lo peor que he escuchado estos últimos dos años… lo peor y lo masomenos, no todo está ni muy bueno ni muy malo; aquí sí existe el gris. En fin, bien dicen que para conocer lo bueno, hay que conocer lo malo, así que soy capaz de sumergirme en cualquier babosada que osen llamar música, o mejor dicho, que osen llamar arte.