jueves, 1 de octubre de 2009

LOST junkie

"Surfeando" por los canales el otro día me topé de frente con un promo de la serie LOST, un promo de la temporada pasada y recordé.... lo recordé todo. Cómo desde la primera temporada, desde el primer capítulo quedé enganchada, totalmente obsesionada con la historia, con la mitología, con los personajes y las referencias culturales y literarias. Quedé obsesionada con el estar constantemente estudiando y teorizando sobre el por qué y para qué de las cosas y las situaciones, de los plots, sobre la información que pasa por indicio y los indicios que pasan por información; sobre símbolos, signos, ecuaciones, acertijos y demás cosas que deleitan a la mente creativa y creadora.

Observé y asimilé cada aspecto, cada cuadro, cada diálogo de aquel promo, levanté la mano y comencé a contar: noviembre, uno. Diciembre, dos. Enero, tres. Febrero, cuatro. Cuatro meses para saber, para seguir devorando, para seguir teorizando, para obtener respuestas... ¡Cuatro meses para que inicie la última temporada! Aún faltan cuatro largos meses para esperar, cada miércoles como toda super geek -emocionada, ansiosa e hiperventilada-, un nuevo episodio de lo que definitivamente ha sido mi programa favorito. Cuatro largos meses para que al término de cada episodio muera por discutirlo con alguien, por crear debates en cuanto los nudos, los indicios, las teorías... cuatro meses para que lo único que ocupe mi cabeza -no tan exagerado, pero algo así- sea Lost.



Por lo pronto... ¡Feliz octubre!