martes, 1 de diciembre de 2009

El año ya se fue

Pues bien, ahí la tienen, el año ya se nos fue. No se nos está yendo, ni está por irse, ni ya mero acaba, no. Ya se fue. Corrió. Huyó. ¿A dónde? Sabrá Dios. A prados más verdes y cielos más azules, no cabe duda. ¿Por qué? ¿Osan preguntarse eso todavía? Pues porque los prados allá son hermosamente más verdes y los cielos cegadoramente más azules. Por eso. Así que, para estas fechas espero que ya todos le hayan echo sus cartitas a Santa Clós, al Niño Dios o a los Reyes Magos, a Buda o a Maradonna, yo que sé; al santo que ustedes le canten. Espero que hayan sido buenos, hayan hecho sus tareas y se hayan ido a dormir cuando mamá decía. Espero que hayan comido sus frutas y sus verduras, y cualquiera que sufra de mafaldismo, su sopa también.

Espero que sus resoluciones para año nuevo ya las tengan bien pensadas y listas, aunque probablemente el año quentra se las pasen por.... donde quieran y se les olvide. Así como eso de que el 1° de enero dejarían de fumar para siempre, forever, pero, como es año nuevo y después del recalentado se antojó un cigarrito pa'l desempance, pues qué más da, total, solamente es uno y luego ya... tan tan. Pero ya ven lo que dicen: uno no es ninguno, dos son la mitad de uno, tres es uno y como uno no es ninguno, pos va de nuevo. Yo les platicaré después las mías, entre las cuales, por supuesto que no tengo considerado dejar a mi musa de los grisáceos humos. Pobrecita, ella que tiene la culpa de mis cambios de moral.

Eso sí, espero que todos ustedes, y digo todos, no solamente quien lea la increíble sarta de palabrería que escribo, como resolución tengan el leer un libro o dos, y si son audaces y valientes, intenten aventarse unos 10. No, no me importa que sean esas madres del Crepúsculo, con que lean. Y no, ver la película definitivamente no es lo mismo que leer el libro.

Por lo pronto, eso es todo lo que tengo que decir (si es que acaso dije algo). La verdad que perdí la concentración al ver la delgada capa de nieve que cubre el parque del fraccionamiento, y mi mente ahora flota entre aquellos copos que están por derretirse. Me iré a sacar fotos a cuanto pueda y tal vez aventarle un par de bolas a mi hermano. Y si la nieve alcanza, un monito, nomás por no perder el sentido de cliché.

¡Felices heladas!

2 comentarios:

Gatiio dijo...

jua, yo si cumpli dos que tres de mis propositos este año.

Pau dijo...

¡Excelente! Ya somos uno, te felicito. Yo, en buena mediocridad, cumplí a medias los míos, como dejar de fumar a medias... tres meses enteros sin cigarro alguno. Pero bah...