miércoles, 21 de septiembre de 2011

Digresiones a las 4 de la mañana.

Es madrugada de argentinos… A las cuatro de la mañana Gustavo Cerati resuena con todo su esplendor en mis audífonos mientras leo El túnel de Ernesto Sábato. Todo comenzó hace ya más de media hora, mientras acostada, entre la fogosa penumbra, salió del caótico shuffle del iPod ‘Cosas Imposibles’, y sumándolo al hecho de ya no tener sueño, decidí continuar leyendo acompañada de Bocanada. La combinación no está nada mal, la verdad. Aunque imágenes de bebés plastificados bailando sobre incubadoras saltan a la mente de vez en cuando, cosa que no tiene nada que ver con mi embarazo, eso sería ya un poco patológico. Y sí, al mismo tiempo escribo… soy una calificada multi-tasker con concentración dispersa pero bien enfocada.

(esta es la razón de los bebés plastificados)