lunes, 13 de diciembre de 2010

Lo mejor... Shearwater, The Golden Archipelago


9. Shearwater, The Golden Archipelago

Solemnidad. Esa es la palabra con la cual definiría The Golden Archipelago. Este no es realmente un álbum al que haya regresado constantemente durante el año como lo hice con otros, sin embargo cuando lo hacía, era un verdadero viaje; no un viaje propiciado por alucinógenos, químicos o de otra clase, sino un viaje propiciado por la música. Ya sé, qué cursi, que infinitamente ridículo se escucha eso, pero de qué otra manera podría ponerlo. Shearwater es una de las pocas bandas que cargan con ese peso tonal solemne, en donde cada pieza en el álbum es una construcción pictórica, una edificación de imágenes perfectamente estructuradas con el sonido, la letra, la voz. No es solamente la música, sino el ambiente que le rodea a toda la obra. Por ejemplo, si juzgáramos al libro por la portada, ésta nos daría indicios de lo que estamos por escuchar. Hay una cierta apertura a las melodías que no provocan esa claustrofobia o hermetismo que en muchos géneros, en muchas bandas existen. Aquí hay lugar a la interpretación. Yo lo definiría como una oscilación entre el rock, con el lirismo del folk, la ligereza del pop y el ambiente de una balada. El hilo conductual del disco es el piano y la guitarra acústica; esta es una de las pocas ocasiones en donde la guitarra eléctrica queda relegada a los detalles y a un número muy limitado de canciones (tres). Es un disco un tanto difícil por la seriedad que conlleva y el viaje hacia las entrañas del propio ser que nos “obliga” a realizar, aunque de vez en cuando, es necesario. Un álbum como Golden Archipelago, nivela perfectamente la balanza de lo serio contra lo lúdico; oscilar entre ambas cosas nos mantiene cuerdos.


Mi canción favorita del álbum es "Black Eyes". Aquí un falso-video, nomás para que escuchen la canción: