jueves, 4 de noviembre de 2010

Confesiones de una fumadora


En 20 días dejaré el cigarro. Lo digo… lo pongo por escrito para atarme más a esa meta. No quiero usar la palabra intentar, porque intentar conlleva implícitamente que lo más probable es que esa empresa sea un completo fracaso. Me dolerá muchísimo, es uno de esos pequeños placeres que realmente disfruto. Un cigarro con el café. Un cigarro mientras leo. Ver películas con un cigarrillo que lentamente perece, dejando esa estela de humo en la oscuridad, iluminado poéticamente con la luz de la televisión, con la luz de una vela o una tenue luz ambiental. Fumar en el frío, al sol, sintiendo como las células del cuerpo se relajan y el cerebro despierta. Fumar después de… fumar antes de… Cuando escribo, o intento escribir, el cigarro siempre me inspira. Cuando voy a los toquines, fumar mientras el rock truena con todo su esplendor a través de las bocinas. Mientras bailo. Mientras bebo. Mientras estudio. Para los exámenes, Dios sabe que siempre es necesario uno antes y uno después. En la época de finales. Entre clases. Mientras manejo con las ventanas abajo y el volumen del estéreo a todo lo que da. Fumar en la soledad. Fumar en compañía. Fumar durante el chisme. En la tristeza y en la alegría…………

…. ¡puuuuta!

2 comentarios:

Rexito MaraÑa dijo...

ash no lo dejes!
o solo fuma menos y mas ocaciones especiales

Beto dijo...

Yo planeaba dejarlo, pero la neta no quiero y luego leo esto que escribes y menos me dan ganas de dejarlo jajaja. Pero suerte a ti que tienes la fuerza de voluntad.