martes, 18 de septiembre de 2012

En clase. Darío. Cómo se hace una novela...

Mes de rosas. Van mis rimas...

En clase. El maestro lee "Azul", poema de Rubén Darío. Entra la primavera con todas esas frases y palabras que tanto me causan revoltijos de ácidos gástricos.

Como a un alba; y las encinas...

Las imágenes me empalagan el oído y provocan el mal sabor de boca. Me da flojera esta exageración sensorial o sentimental y traigo a la mente, nada más para antagonizar y poner el debido equilibrio, el perverso aliento de la madre naturaleza que Von Trier expone en poéticas visuales de la cinematografía como Anticristo.

A recoger miel y aromas...

Prefiero aquellas imágenes paridas de la mente de un depresivo patológico que la alienación color de rosa de un poeta con alas de cisne. Lo he leído ya en alguna otra ocasión y no quería volver a perder mi tiempo con él. Mejor escuchar la voz de Unamuno que parece ser un alma en síntesis con la mía... al menos cuando dice: "Héteme aquí ante estas blancas páginas...". Cosa terrible esta. Blancuras de página, blancuras de cisne, blancuras de estos muros indiferentes de la gélida aula de clases.

¡Oh, amada mía! Es el dulce Tiempo de la Primavera.