viernes, 9 de diciembre de 2011

El hombre piano

Café con leche, empanada de fresa, El extrajero de Camus y esta canción.... 'Piano Man' de Billy Joel. Canciones como esta, pocas. Perfectos versos, perfecta melodía y la voz de un joven Billy Joel que realmente la hace inmortal. Es de esas canciones que se le cantan a los hijos, y los hijos a sus hijos. Y la verdad es que ni me gusta Joel tanto, yo soy más del estilo de Elton John, sobre todo en su belle-epoque, pero cuando una canción es buena, no hay quien lo niegue. Se las dejo...

Piano Man by Billy Joel on Grooveshark

domingo, 4 de diciembre de 2011

Domingo

Algo tiene de especial el domingo. Se siente un día diferente a los demás; un día que no pertenece a los rutinarios lunes, martes, miércoles, jueves y viernes. Tampoco pertenece al respiro que proporcionan los viernes y los sábados, por lo que termina siendo un día aparte de los demás. Un día sin clasificación. Un día sin eventualidades, sin acontecimientos excitantes; un día que no tiene nada de rutinario, pero que dentro de sí parece vivir siempre el mismo itinerario. Es lento, largo, ocioso, tedioso en la mayoría de sus turnos, sobre todo en días fríos y mojados como este en el casi-invierno. "Pensé que era domingo y me fastidió: no me gusta el domingo [...] En la calle sólo quedaban los tenderos y los gatos..." dice Camus a través de Mersault durante prácticamente todo el capítulo II del Extranjero de Camus, el cual se extiende por hojas sobre cómo Mersault odia los domingos y prácticamente no hace nada más que ver a la gente por la ventana y fumar cigarrillos. Mientras el domingo transcurre hacia su trágico final... me doy cuenta de que ya no sé ni qué escribir, por lo que esta entrada de blog, sin gran finalidad y total falta de sentido alguno, agoniza de igual manera y llega hacia un austero final sin gran elaboración de frases. Justo así.

El Camino de las Teclas Negras


Bien podría ser el título de un pésimo libro escrito por Carlos Cuauhtémoc Sánchez (vómito, vómito), aunque no lo es; tampoco es un libro de superación personal bajo la firma y marca registrada de Deepak Chopra. No, nada de eso; se trata nada más y nada menos que de la última entrega del fab-two The Black Keys. El Camino es el séptimo álbum de este excelentísimo dúo gringo-parlante, el cual, de buenas a primeras les digo que es una total y completa delicia escuchar. Es la garantía de pasar un buen rato.

Desde el inicio, 'Lonely Boy' engancha, es inevitable. La historia de chico conoce a chica, chico se enamora de chica y chica lo manda a comer pasto, mientras chico espera y espera con el corazón en la mano podrá parecer como la canción trágica-melancólica que tanto aman los folkies cantar, pero no; déjenselo a unos rockeros, que parecen salidos de una película de Tarantino, para convertirla en una fiesta de negación, de amor-odio, con esas guitarras tan electrizantes, esos ritmos tan hipnotizantes. 'Dead and Gone' baja el tempo un tanto para adentrarse de lleno al camino que van trazando Auerbach y Carney, en donde el protagonismo de la batería y el bajo son palpables en cada momento. Poniendo un alto al tan sabroso estridentismo de las guitarras de Auerbach, 'Little Black Submarine' nos muestra su acústico romanticismo... aunque esto es realmente una farsa. Engaña en la melancólica austeridad con la que nos envuelve, para que de la nada termine por golpearnos de frente a la cara. The voices calling me, they get lost and out of time. I should've seen it glow, but everybody knows that a broken heart is blind, esquizofrenia en la lírica y en la música, buenísima canción. "Money Maker" y "Run Right Back" regresan de lleno a ese sonido guitar-driven, lleno de fuzz, de riffs y de muchos huevos, así como debe ser.

Siguiendo con la temática del disco sobre corazones rotos, el amor no correspondido y ese sentimiento romanticista del chico solitario incomprendido, 'Sister' aparece para cimentar bien la idea: Wake up, gonna wake up to nothing. Brake up, the brake up is coming. When your heart is hollow, another pill to swallow. Si tan sólo en la Alemania del siglo XVIII los narcóticos fuesen tan comunes para aliviar el mal de amores junto con una botella de whiskey, bueno no podría decir que otra cosa hubiera sido. 'Hell of a Season' y 'Stop Stop' suenan cargados del ambiente retro que tanto me gusta encontrarme por ahí... sonidos de festivales de rock de los 70s, aturrados de melómanos, fanáticos y los ocasionales groupies; ganas me dan de ponerme pantalones acampanados, plataformas y bailar. La fantástica 'Nova Baby' comienza la parte climática y final del álbum, y que debo decir, fue de mis canciones favoritas. No soy alguien que viva con el corazón roto y definitivamente no sufro el mal de amores, pero si lo sufriese, no encontraría razón para ignorar lo que con honestidad de blues-man canta Auerbach: I'm falling hard for every yard of the dream you sold me.


Oh don't let it be over, se escucha finalmente en 'Mind Eraser', y así es precisamente como uno termina sintiéndose tras ese recorrido de retro rock de un álbum que emula en ciertos aspectos a Brothers, aunque sea una obra que termine por irse en el camino contrario. Es un disco enteramente divertido y nada complicado, pues este par de chicos oriundos de Ohio nos demuestran que no se necesita mas que una guitarra y una batería para hacer buena música, específicamente, buen rock, sobre todo en esta época que tantos poperos quieren parecer rockeros y tantos rockeros se hacen pasar por poperos. El Camino de los Black Keys es uno de los discos que más he disfrutado durante este año.

'Lonely Boy'. Esto es todo el video y me encanta. Ganas dan de ponerse a bailar también.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

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En ocio, nuevo playlist aquí a la izquierda. Gracias a los dioses por grooveshark, mientras mi computadora permanece en coma. Feliz miércoles.

lunes, 28 de noviembre de 2011

3:27am

Es de madrugada, muy de madrugada. Es tan de madrugada que es un crimen estar despierta a esta hora. Todos duermen; mi esposo duerme, mi bebé duerme (irónicamente)... estoy segura que incluso tú dormías a esta hora. Vaya, ni siquiera escucho carros en la avenida y eso, para donde vivo, ya es decir demasiado. No duermo por terminar de leer El último lector de David Toscana y créanme que algún día le reclamaré mi pérdida de dulce sueño por pasar tiempo entre sus páginas. Me debí de haber quedado en el principio y evitarme lo demás, así como lo hace Lucio, uno de sus personajes, quien pasa la totalidad de sus días devorándose las novelas que guarda en la biblioteca del pueblo, pues es tan juez y crítico que se toma la libertad de condenar las lecturas estando a penas en las primeras páginas de estas. No necesita más que leer el inicio y el final para decir que son ridículas, estúpidas, que solo reflejan el ego de tal o cual autor, que no retrata la realidad o la retrata de más, que el autor no entiende lo que es el arte, etc., etc., etc. Sé que esta es una novela querida por unos, amada por otros, decente para otros tantos, pero para mí no. Entrar al pueblo de Icamole y pasar tiempo entre Remigio, Babette, Lucio y su biblioteca no fue nada de mi agrado. Ya ni lo que esperé por este libro, pues me llegó por paquetería. En fin. Ya lo leído, leído está y por ese lado está bien. No hay lectura que no enriquezca, por más gorda que haya caído. Y hablando de dormir... alguien ya ha abandonado dicha actividad y ahora pide brazos. Buenos días.

martes, 22 de noviembre de 2011

Nuevas adiciones...

Bueno, realmente es una nueva adición, singular; el plural ya quizá llegue después. He agregado un playlist, con eso de que me gusta tanto hacer listas; intentaré tener una lista actualizada (en el sentido de estar cambiando las canciones, no tanto por que estas sean de lo más nuevo). Espero les guste la selección de este día, misma que incluye canciones de St. Vincent (por quien me iría a batear del otro bando), Simon & Garfunkel, Dr. Dog, Joy Division, My Morning Jacket, Black Rebel Motorcycle Club, and so on, and so forth. 

miércoles, 16 de noviembre de 2011

'Two Step'

'Two Step' en Crash, Dave Matthews Band

Por ahí llegué a escribir algo sobre este álbum de Dave Matthews Band. Es uno de mis discos favoritos; es clásico y canónico, y es un disco que, para cualquier persona que se llame o adjetive como melómano, tiene que tenerlo, debe tenerlo, dentro de su colección musical, pero obligatorio. Y esta canción en especial, no puedo describirla como algo menos que perfecta. Otra de las que tengo tanto sin escuchar y justamente ahorita, momentos antes de escribir estas palabras, comencé a distinguirla por ahí en mi cabeza... alguien prendió el estéreo allá adentro y esta sonó, para mi enorme placer. Espero les guste.

'In The Morning'

'In The Morning' en The Spinning Top, Graham Coxon

Esta es una de esas canciones que debo escuchar, casi religiosamente, a diario. Y no, no me canso. Pero ahora no puedo y la extraño. Lo bueno es que me la sé de memoria, de pi a pa, o sease, de principio a fin. Todos los sonidos, los instrumentos, la duración, los arreglos y sobre todo, la voz de Coxon (Graham, ya saben, guitarrista de la superbanda Blur). Espero disfruten la canción, la cual, es en verdad una belleza de melodía. Así se escuchan, se sienten y se saborean mis mañanas.

Ironía

Hay varias maneras de definir la palabra ironía. Sí, recurrir al diccionario sería una de las maneras por las cuales aprendemos su significado, pero leer lo que significa, jamás se acerca a descubrir lo que el concepto quiere decir cuando lo experimentamos de primera mano. Ya saben, presumir que somos tan buenos conductores que nunca en la vida hemos chocado y un par de horas más tarde estamos sudando frío porque justo eso, chocamos. Bueno... yo no soy de las que no choca, he tenido mi buen número de choques (razonable y leve); pero vaya, de esto no es de lo que vengo a escribir. Para mí, la ironía se ha manifestado en el sentido de que, por tres años no tuve internet en casa... justamente este mes que permanezco guardando mi debida cuarentena, contratamos el servicio, a lo cual el gusto me duró escasas dos semanas cuando mi computadora decide ya no prender. Así es, decide. Así que, ahora gozo del excelente servicio cibernético, sin embargo, no tengo manera de acceder a él. Sólo sé que tengo ya internet y se acabó. Lo peor de todo no es el no poder accesar a la web, eso es algo secundario; lo peor es que mi colección de música está ahí, atrapada en la memoria de mi laptop, sin que yo pueda gozar de ella. Estoy desesperada. Mis días transcurren sin música, tan sólo con el sonido de la televisión, que no es para nada placentero. Necesito a Joni, a Dave, a Louis, a John, Paul, Ringo y George, a Bob, a Ella, a Damien, a Justin (Vernon, no Timberlake)... Necesito a mis Walkmen, a Simon y a Garfunkel, a Frank, a Gustavo, a Joana, a Cat... a los Rebel, a los Libertines, a los Pink. Necesito tantas voces, tantos sonidos... 

Esta definición de ironía desde los sucesos de estos pasados días. Y esa es otra de las razones por las cuales no hay entradas nuevas por aquí, por la ironía. 

viernes, 11 de noviembre de 2011

Asomándome...

... sólo para decir que no me olvido del blog. Extraño las palabras, extraño escribirlas. Ya pronto.