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lunes, 13 de diciembre de 2010

Lo mejor... Shearwater, The Golden Archipelago


9. Shearwater, The Golden Archipelago

Solemnidad. Esa es la palabra con la cual definiría The Golden Archipelago. Este no es realmente un álbum al que haya regresado constantemente durante el año como lo hice con otros, sin embargo cuando lo hacía, era un verdadero viaje; no un viaje propiciado por alucinógenos, químicos o de otra clase, sino un viaje propiciado por la música. Ya sé, qué cursi, que infinitamente ridículo se escucha eso, pero de qué otra manera podría ponerlo. Shearwater es una de las pocas bandas que cargan con ese peso tonal solemne, en donde cada pieza en el álbum es una construcción pictórica, una edificación de imágenes perfectamente estructuradas con el sonido, la letra, la voz. No es solamente la música, sino el ambiente que le rodea a toda la obra. Por ejemplo, si juzgáramos al libro por la portada, ésta nos daría indicios de lo que estamos por escuchar. Hay una cierta apertura a las melodías que no provocan esa claustrofobia o hermetismo que en muchos géneros, en muchas bandas existen. Aquí hay lugar a la interpretación. Yo lo definiría como una oscilación entre el rock, con el lirismo del folk, la ligereza del pop y el ambiente de una balada. El hilo conductual del disco es el piano y la guitarra acústica; esta es una de las pocas ocasiones en donde la guitarra eléctrica queda relegada a los detalles y a un número muy limitado de canciones (tres). Es un disco un tanto difícil por la seriedad que conlleva y el viaje hacia las entrañas del propio ser que nos “obliga” a realizar, aunque de vez en cuando, es necesario. Un álbum como Golden Archipelago, nivela perfectamente la balanza de lo serio contra lo lúdico; oscilar entre ambas cosas nos mantiene cuerdos.


Mi canción favorita del álbum es "Black Eyes". Aquí un falso-video, nomás para que escuchen la canción:



martes, 23 de marzo de 2010

The Golden Archipelago

Nomás como dato totalmente inecesario, me encuentro en graves y muy serios problemas: mi computadora cada vez pierde más y más memoria, y es que este pequeño cerebro electrónico almacena una cantidad tan exagerada de música… pobrecita. Y me asusto más cuando veo todo lo que me falta por almacenar. Tantos discos nuevos este año, tantos descubrimientos que quedan por hacer… tanto, tanto, tanto. Pero qué rayos, me emociono, me pongo como niña en tienda de dulces (y todo es gratis).

Shearwater es una banda que debutó en 1999, y a quien yo descubrí apenas en el 2008 con Rook, el quinto álbum de la banda texana; un álbum que, es necesario mencionar, me dejó con la boca abierta e inmediatamente me hizo amante del grupo y su creación musical. Rook presenta una de las mejores portadas que he visto, en cuanto arte discográfico (abajo); carga una cierta resonancia con alguna película de Hitchcock que no mencionaré, pero que la referencia es más que obvia. Que dicha referencia sea realmente, un elemento intencional por parte de la banda, quién sabe, probablemente no lo sea, es mi propia interpretación –aparte, veo símbolos hitchcockianos por todos lados últimamente-.

The Golden Archipelago es una maravillosa bocanada de aire fresco y paisajismo, ritmos progresivos y paradójicamente, discretos. Mientras que Rook presenta un matizado más agresivo en cuanto al sonido, a los tonos, a las guitarras, etc. Archipelago, por otro lado, transmite una sensación de restricción ante aquella agresividad, compensada en una gran carga emocional, poética, armoniosa y sencillamente, profunda. Las canciones, por sí mismas, guardan una complejidad delirante, matizando al disco de un rango emocional que va desde lo increíblemente intimista y melancólico hasta una ligereza onírica. Un maravilloso álbum que atrapa en cada una de sus capas de pop/rock barroco.