Mostrando entradas con la etiqueta top 10. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta top 10. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de enero de 2012

Lo mejor... The Antlers, Burst Apart



1. Burst Apart, The Antlers

Y es así como, con mucho retraso, llego a la primera posición con el retorno de esta banda neoyorquina, cuyo álbum fue de esos que creció con cada pasada que le daba en mi lista. Las primeras veces que lo escuchaba decía "pues está bien" y sin mayor interés lo terminaba y seguía con otra cosa; sin embargo, al paso de los días, las semanas y los meses, se aferró la música en mí, hasta que... voilá, ici nous. Creció en mí cual virus sin penicilina, convirtiéndose en uno de mis discos favoritos. Burst Apart es el cuarto álbum de la banda; es oscuro y profundo, una navaja de doble filo. Música vomitada desde las entrañas, sensible y directa: We wake up with pounding heads, bruised down below. I should've built better walls, or slept in my clothes. So if I see you again, desperate and stoned, keep your prison locked up, and I will leave my gun at home, canta Silberman en 'I Don't Want Love', canción que abre el disco y entona el ambiente en el cual nos enredará a lo largo de este. Es una sensación desgarradora y adictiva que nos convierte prácticamente en masoquistas. Piezas lentas de lírica brutal. Otras canciones, como 'Parenthesis' tienen este aire de remembranza de sonidos como aquellos creados por Radiohead por ahí de los 90s, en canciones como 'Talk Show Host', fabulosamente manejados, por cierto, llenando las melodías de un cierto letargo que transmiten hermosamente. Y otras como 'Every Night My Teeth Are Falling Out' apelan al psicoanálisis con cierta temática freudiana, en la cual, el soñar que a uno se le caen los dientes es señal de frustación sexual, go figure. Aquí entre nos, y sin implicación alguna, esta fue mi canción favorita. Burst Apart no es un álbum que pueda ser juzgado por su portada, ni de buenas a primeras... quizá tome tiempo, como a mí me tomó, quizá llegue a ser su amor a primera vista, pero sea tal o cual, es un disco que definitivamente merece ser escuchado. 

'Every Night My Teeth Are Falling Out'

miércoles, 4 de enero de 2012

Lo mejor... Radiohead, The King Of Limbs

2. The King Of Limbs, Radiohead

Escucho 'Bloom' y recuerdo esa mañana de febrero que lo escuché por primera vez... era Radiohead regresando a sus tiempos de Kid-A, quitándose un poco esa imagen que In Rainbows les dejó; algo así como preciosismo, poesía desnuda con armonías orgánicas, sinfónicas, grandiosas. Esta vez, esa grandiosidad logró contenerse dentro de algo más pequeño y modesto con sintes, secuencias y sonidos que pasaron por el filtro digital. Sé de primera mano que muchos se encontraron en completo disgusto con esta nueva entrega, esperando algo así como una continuación del In Rainbows, quizá más digerible o por el contrario, lo encontraron muy sencillo. Vean como lo vean, The King of Limbs es un álbum excelente, coherente, sólido; canción tras canción es la invitación a un viaje como sólo Radiohead puede patrocinar. Un viaje cargado de visiones, colores y sabores... y repito, ¿para qué necesita uno de alucinógenos? Todo se da naturalmente y por añadidura. Son melodías palpables y adictivas; como un estornudo que se contagia, la música del álbum se infiltra hasta el cerebro para hacernos bailar al estilo York, sin inhibiciones, sin pena y de forma catártica. Los regresos de Radiohead siempre serán bien-venidos y bien recibidos.

Excelente canción 'Codex', de mis favoritas del disco.

Aquí les dejo este link de algo pequeño que escribí sobre The King Of Limbs por ahí de febrero: http://singinfrogz.blogspot.com/2011/02/el-regreso-radiohead-por-radiohead.html

lunes, 2 de enero de 2012

Lo mejor... St. Vincent, Strange Mercy

3. Strange Mercy, St. Vincent

Estridente, ruidosa, salvaje, prodigiosa. Annie Clark o Santa Vicente y su bellísima y tan femenina voz contrapuesta a esos  ruidosos y apasionantes riffs. Esta mujer no le pide favores a nadie, absolutamente nadie, es absolutamente perfecta en todos los sentidos... una diosa. Han de pensar en lo exagerado de mis declaraciones, mas no, exageradas no lo son. Tres LPs, siendo este el mejor de todos, definitivamente, lo prueban. Strange Mercy es un álbum sin inhibiciones, en donde queda todo al desnudo: sus traumas, sus obsesiones, incluso sus perversiones, como en 'Chloe In The Afternoon', una oda de Clark a Eric Rohmer (extinto director de la Nouvelle Vague). Si antes ella cantaba sobre relaciones, romance y cuentos de hadas, ahora logra escindirse de ese ropaje naive para ponerse en el centro de atención, el papel protagónico de un disco que de principio a fin embriaga con la dulce e incitante voz de Clark.

'Surgeon', de las mejores del disco.

domingo, 1 de enero de 2012

Lo mejor... M83, Hurry Up, We're Dreaming

4. Hurry Up, We're Dreaming, M83

'You, Appearing' fue la primera canción de M83 que escuché, hace ya más de tres años con el Saturdays=Youth entre olor a tabaco, café y solución fotográfica dentro de un pequeño y frío local del centro. Este proyecto del francés Anthony Gonzalez no puede ser catalogado como música electrónica, sería casi un insulto, sino un eclecticismo de géneros, estilos, sonidos y ritmos. Parte del shoegaze, pasa por lo electrónico, toma del pop y resulta en una explosión de matices que pocos logran con semejante presición y perfección. Hurry Up, We're Dreaming es justo esto, un disco doble abundante en sintes, secuencias, reverbos, efectos y ese toque de 80's revival que está tan inn entre músicos y productores discográficos, aunque Gonzalez no lo lleva hasta el extremo del hartazgo. Es un álbum que, si de escucharse de corrido, lo tiene a uno en un maravilloso viaje de más de una hora sin necesidad alguna de alucinógenos, tan sólo necesitan de un sillón, el álbum y escuchar canciones como 'Raconte-Moi Une Histoire' (o déjame contarte una historia): I heard about this frog. It's a very tiny frog, but it's also very special. You can only find it in the jungle so far away from me. But if you find it and you touch it, your world can change forever. Una de mis favoritas del disco. M83 proporciona los más fascinantes viajes que se puedan imaginar, y discos como Hurry Up..., por más cursi que se escuche, son los medios que nos lleven a ese país de nunca jamás.

Excelente video para una excelente canción... 'Midnight City'

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Lo mejor... Fleet Foxes y Bon Iver

6. Helplessness Blues, Fleet Foxes

Gracias a 'White Wynter Hymnal', me volví una devota empedernida de los Fleet Foxes. Fue amor a primera vista; no es un grupo que requiera habilidades sobrenaturales para convencer o enarmorarlo a uno. Así que un par de años más tarde, al regresar con Helplessness Blues, yo ya era una fiel creyente en su doctrina folk-y. El álbum lo podría describir como preciosista, grandioso; tiene esta sensación de abertura, de un fluir orgánico y tal vez un tanto rústico. Me encanta el barroquismo interpretativo de las canciones: las guitarras, las percusiones, las voces... sobre todo las voces, siempre en perfecta armonía. Sé que el folk, sobre todo este tipo, el cual puede llegar a ser un poco recargado, es difícil de escuchar y no es del gusto de muchos... conozco tan sólo a un puñado de gente que les gusta o lo aguantan a duras penas. Se toma su tiempo, no se puede apresurar y así es como este disco funciona. No es lento, sin embargo no se apresura en exponer al rojo vivo el alma, si no, letras como "I walk with others in me, yearning to get out. Claw at my skin and gnash their teeth and shout. One of them wants only to be someone you'd admire; one would as soon just throw you on the fire" no tendrían manera de explicarse. Le canta al verdadero romántico, a la persona atrapada dentro de sí, confundida y esquizofrénica. Realmente una belleza de álbum.

 'Grown Ocean'



6.1 Bon Iver, Bon Iver

Sí, soy una sucia tramposa, ¿y qué? Si por mí fuera en un top 10, nombraría dos discos por número, a final de cuentas es mi lista. Y en ninguna lista puede faltar Bon Iver. De hecho, queda perfecto en este número de temática folk; si estamos con los Fleet Foxes, el brinco hacia Bon Iver no será tan difícil. Este segundo LP se alejó un tanto más de lo que fue el For Emma, Forever Ago. Para empezar, se despoja del sonido orgánico del primero e incorpora un ambiente un tanto electrónico, lleno de distorsiones y guitarras eléctricas. 'Perth' y  'Hinnom, Tx' son ejemplo de ello. 'Perth' sobre todo, es la que pega con la sorpresa de que este álbum corre hacia el lado opuesto del mito de Bon Iver y Justin Vernon; es el antagonista a For Emma... Es el espíritu ya no quebrado por el desamor y la enfermedad, sino por la vida en sí y todas su paradojas.  En definitiva una obra más compleja y completa, aunque continuando con ese sonido, o estilo, o feeling, o ambiente, o como quieran verlo, al cual alude su nombre: buen invierno. Es melancolía evolutiva, genuina; la pugna del sonido sintetizado en contra del sentimiento enrevesado e indeleble del ser humano. Llega a acercarse peligrosamente hacia lo pretencioso, como en 'Beth/Rest' y aun así, salir triunfante. Verdaderamente de los mejores discos que escuché este año.

El paisajismo de 'Holocene'

martes, 27 de diciembre de 2011

Lo mejor... The Black Keys, El Camino

7. El Camino, The Black Keys

Presentar un álbum durante los últimos días del año, a mí parecer, no puede ser cosa muy buena; los discos fuertes, sólidos, esos tan esperados, ya salieron, ya se han escuchado y han tenido el tiempo suficiente para que se acrecente el gusto hacia ellos por quienes los escuchamos. Así, al llegar al final del año, han tenido su natural evolución y posicionamiento dentro de nuestros gustos -queramos o no, tendemos a calificar de mejor a peor todas las cosas... de lo que más nos gusta a lo que menos nos gusta. Pero luego, llegan discos como El Camino y el deleite es tanto que somos capaces de sacrificar algo que tardó en ganarse su lugar, y es que es tan bueno el disco que cómo dejarlo fuera, tan sólo por llegar al final; supongo que aquí se hace realidad eso que dicen "los últimos serán los primeros" o "lo mejor siempre llega al final", etc. Lo escucho y lo escucho, y entre más lo hago, más me gusta. Es bueno escuchar música temática, de esa que pide atención, seria y profunda, intelectual, hasta cierto punto, pero también es bueno escuchar música que es simplemente divertida como toda la que presentan los Black Keys. Es música que le hace desear a uno estar frente a ellos en un concierto, tan sólo para brincar, gritar, cantar y bailar.

'Run Right Back', pegajosa y fabulosa

Lo mejor... Okkervil River, I Am Very Far

8. I Am Very Far, Okkervil River

Me fascinan los artistas que leen y esta agrupación de músicos es de esos, la prueba está en el nombre, el cual salió de un cuento corto por parte de la autora rusa Tatyana Tolstaya. Conocidos por sus discos temáticos, Okkervil River, originarios de la meca musical tejana (Austin), presentaron en abril I Am Very Far, su sexto álbum dentro de una discografía muy impresionante, debo decir. Este es uno de esos proyectos que se tiene que escuchar y más si a uno le da por lo indie, lo melódico, lo rockero -sin llegar a ser estridente. Parte de su belleza es que no es un grupo que haya llegado a ser parte del establishment, osease, golpearle la cara de la fama y la fortuna (y la mercadotecnia y las modas). Ya  hablando entre nosotros, ojalá nunca lo haga; este es el encanto que guardan, el ser parte de un círculo quisquilloso de personas que disfrutan este tipo de música y de ambientes, que saben lo que escuchan y que son capaces de discernir entre algo bueno y con potencial o algo malo y que pronto terminará en el desecho. Escuchar discos como I Am Very Far lo incluye a uno dentro de ese círculo. Aquí podrán leer un poco más sobre lo que pienso de este disco: http://singinfrogz.blogspot.com/2011/04/i-am-very-far-el-nuevo-album-de.html

Una buenísima canción 'Wake and Be Fine'

lunes, 26 de diciembre de 2011

Lo mejor... Beirut y Anna Calvi

9. The Riptide, Beirut

5:58am y con una taza de café, acompañado de galletas navideñas, escucho The Riptide nuevamente. Jamás me ha gustado referirme a cierto tipo de música o discos u obras como "bonito" o "bello" o cosas por el estilo. Ese tipo de adjetivos, en casos como este, no dicen gran cosa, o de hecho, no dicen nada del todo. No es una opinión, vaya. Pero qué le puedo hacer, pues Beirut hace este tipo de música bella; llena de matices, de tonalidades y profundidades. Son canciones que guardan un feeling muy peculiar... cálidos, amigables, hogareños, características que son particularmente notorias en The Riptide, un álbum que salió por ahí de agosto -y que aun en medio del invierno se escucha maravillosamente bien. Escuchar canciones como 'Santa Fe' proporcionan esa sensación de lugar común, y cómo no, si Zach Condon la escribió en honor a su ciudad de origen, Santa Fe, Nuevo México. 'East Harlem' también tiene su toque mágico y honesto, con Condon haciendo una declaración de amor hacia su profesión, quizá... Sound is the color I know, sound is what keeps me looking for your eyes. And sound of your breath in the cold, and oh, the sound will bring me home again. Creo que en una industria en donde la mentira es la que vende, encontrar sinceridad en la música y en la letra lo hacen a uno disfrutar de ella verdaderamente; es ahí en donde uno se encuentra. 

Excelente canción, excelente video... 'Santa Fe'




9.1 Anna Calvi, Anna Calvi

De acuerdo, sé que esto es hacer trampa, pero no pude tacharla de mi lista, así de simple. Y es que escuchar la voz de Anna es un embrujo. Su música, su estilo, su voz, todo es tan seductor, tan provocativo que es imposible negarle la invitación. Calvi es sublime y compite con mujeres como Annie Clarke o Leslie Feist en un mundo en donde aun, no busquemos negarlo, el male-alpha-dog es quien rifa y controla. Pero dejémoslo a mujeres como ella para demostrar el poder espiritural, artístico y creativo que la mujer guarda en el interior (y no, no soy feminista). Sobre sale, no sólo por el poder de su voz, raposa en veces, profunda y grave, sino por sus habilidades como guitarrista, tan así que ha sido invitada para colaborar en tours de Interpol y Arctic Monkeys. Su música muestra influencias tanto de Opera como de Rock, desde Jimmi Hendrix hasta Edith Piaf. 'Suzanne & I', por ejemplo, tiene un sonido reminiscente de los 80s, y si ponen mucha atención, podrán escuchar en el coro la voz del afamado y siempre raro Brian Eno, quien ha sido el mentor de Calvi desde el inicio. Díganme si datos como este no les pica la curiosidad. Aunque estoy segura que una vez que se dejen llevar por el embrujo de esta prodigiosa belleza inglesa, cualquier dato tangencial quedará mermado al instante.

Versión en vivo de 'Blackout' 

viernes, 23 de diciembre de 2011

Lo mejor.... TV On The Radio, Nine Types of Light

Otro año más... bye bye. Espero que ya estén haciendo sus listas (mentales, escritas, a quién le importa) sobre todo lo que quieren lograr para el nuevo año; reflexionen sobre todo lo que quedó por hacerse en este que ya termina y vean con buenos ojos todo aquello que fue de su agrado, y por qué no, lo que no lo fue también. Una de las tantas listas que hago, porque de manera casi patológica hago listas (es como terapéutico para mí), es la lista de lo mejor que escuché en el año. Antes gustaba de hacer mi lista en cuanto a cine, pero siendo que la calidad de salas de proyección en esta ciudad es una verdadera y reverenda mierda en cuanto a lo que ofrecen, me he dado por vencida; la música es lo único seguro en la vida. Eso y la muerte, pero para qué nos vamos a terrenos tan pesimistas.

Como les decía, yo hago listas y junto a mí, escrito en las últimas páginas de algún cuaderno, con tinta negra, tengo una lista de discos que salieron este año y escuché fervorosamente, casi con una cierta obsesión en algunos casos. Es una lista larga de más de 30 discos; se me ha dificultado enormemente escoger solo diez. Esto del elitismo no se me da. Si pudiera los escogería a todos. Fue un muy buen año para artistas nuevos como James Blake o Grouplove, sin embargo, fueron los veteranos quienes se llevaron los laureles este año. Bandas/Músicos como Radiohead, My Morning Jacket, Bright Eyes, Björk, Fredrik, Decemberists, Death Cab For Cutie, The Antlers, Clap Your Hands Say Yeah, entre otras, regresaron con una fuerza impresionante... un momentum que fue creciendo con los años. Expectación y altas esperanzas se dejaban sentir, ver y escuchar en tantas almas melómanas, unidas por ese hilo plateado. En fin... a lo que voy.



10. Nine Types of Light, TV On The Radio


A este grupo de neoyorquinos los descubrí con Dear Science, excelente disco de hace ya tres años y supe que esta sería una de esas bandas de la cual ya nunca me podría despegar. Cuando Nine Types of Light vio la luz del día, era claro que llegaría a estar entre lo mejor; entre la crema y nata de la escena musical, y aclaro, esa escena musical que no se ha visto manchada y demacrada por la mercadotecnia y el consumismo, la que aun guarda y rebosa de talento y creatividad. El álbum es ecléctico en cuanto a ritmos y sonidos, mezclando jazz, con rock, con soul, con pop. Balance perfecto entre música y letra, armonías y voz. Desde que 'Second Song' se escucha (curiosamente la primera canción del álbum), atrapa... pegajoso, delicioso, atractivo. Un sonido funk, pop, jazzero, ¿cómo no puede ser adictivo? Es imposible dejar de escuchar, así como adelantar de una pista a otra. El disco funciona como un entero, y es que según transcurren los segundos, joyas como 'Will Do' o 'Killer Crane' aparecen. Es una obra excelente, quizá no sea un álbum tan bueno como lo fue el Dear Science, sin embargo es una sólida adición a la impresionante discografía del grupo. Este desde sus inicios no ha quedado bien definido más por los dos miembros originales, Adembipe y Sitek. El bajista, Gerard Smith, murió de cáncer un mes después de haber lanzado el disco... es triste, y no sé por qué siempre son los bajistas. Escuchándolo, no pude dejar de pensar en cómo esto fue la última gran cosa que Smith hizo, lo cual te deja pensando... ¿qué será la última gran cosa que hagas en este mundo? Pero bueno, no quiero terminar esta nota con una idea de este tipo. Mejor a escuchar el disco, saborearlo y amarlo. Definitivamente Nine Types of Light merece un lugar entre el canon de cualquier amante declarado de la música. 


El video de 'Will Do', uno de los mejores tracks del disco.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Lo mejor... The National, High Violet

1. The National, High Violet

I’m a confident liar, got my head in the oven so you know where I’ll be. I try to be more romantic, I wanna believe in everything you believe. I was less than amazing, I do not know what all the trouble was for, I fall asleep in your branches, you’re the only thing I want anymore.


Debo admitir que me ha costado muchísimo decidir entre Joanna y The National, ambos discos me despojaron de mi aliento y consiguieron lo mejor de mi atención. Ambos fueron obras a las que constantemente recurrí durante el transcurso del año, mismas que con cada vuelta crecían y crecían y crecieron a tal grado de quedar cimentadas como lo mejor que llegué a escuchar durante 365 días de horas repletas de música. High Violet es un álbum cargado de emociones oscuras, densas, sádicas, depresivas y para ser un álbum tan pesado, la música logra comprometerlo a tal grado que lo convierte en poesía, de esa tan dolorosa que causa placer, convirtiéndonos a quienes lo escuchamos en masoquistas y con todo el orgullo de serlo. Antes de High Violet, no conocía a The National, así que después de haber escuchado el disco, me di a la tarea de buscar lo pasado, encontrando Boxer y The Virginia EP. Ambos muy buenos discos, sin embargo no están a la altura de High Violet. En Boxer, el disco anterior, ya se escuchan los pincelazos de lo que se convertirá en su mejor obra a la fecha; la oscuridad comienza a apropiarse de las canciones, a pesar de que no llegan a esa densidad con la cual cuenta High Violet. En cuanto a arreglo musical, se escucha, ya se siente y se ve venir la magnificencia con la cual The National se presentó este año al mundo. Las canciones son ricas en estructura y en letra, en música y en sentimiento, liderados por la afectiva voz de Matt Berninger, la cual le dota de un cierto romanticismo a cada pieza; romanticismo oscuro y tormentoso, digno de novelas post-revolucionarias de la Francia del siglo XVIII; llamémoslo post-Romanticismo, en el cual encontramos todos los rasgos y características del movimiento, inyectado del siglo XXI. Es sólo cuestión de escuchar las canciones, las cuales escupen, entre tanto verso, frases que seguramente les acosarán el subconsciente (y el consciente también); ejemplo, ‘Terrible Love’, canción que abre el disco: /It’s a terrible love, and I’m walking with spiders/. “¡Qué cosa más terrible que el amor!” dirían los poetas. O también en ‘Sorrow’: /Sorrow found me when I was young; sorrow found me, sorrow won/. En ‘Lemmonworld’: /I’ll try to find something in this thing that means nothing/. Y por su puesto, ‘Conversation 16’: /I was afraid I’d eat your brains, ‘cause I’m evil/. Etc. Quizá no todo sea amor, quizá no todo sea uno… pero qué digo… todo es amor, todo es uno mismo. High Violet es la tortuosa expresión interna del hombre, de un hombre, de cualquier hombre; es un maravilloso álbum, matizado con poética, pero cimentado en el rock. Definitivamente The National merece la corona de olivo, el cetro y el trono.

Aquí abajo 'Bloodbuzz Ohio':

Aquí 'Sorrow':

...y 'Vanderlyle Crybaby Geeks':

martes, 28 de diciembre de 2010

Lo mejor... Joanna Newsom, Have One On Me


2. Joanna Newsom, Have One on Me

Actualmente vivimos en un mundo, en una sociedad, en donde la paciencia y el tomarse el tiempo se han convertido en conceptos arcaicos, obsoletos, en algo que nuestros padres, abuelos y antepasados en general tendían a hacer. Lo cual es lamentable, ya que esto ha resultado en el consumismo, en el “lo quiero ya y lo quiero ahora”. Comida rápida y procesada, lecturas cortas y superficiales, películas banales, etc. Saber que algo requiere de nuestra capacidad de reflexión es inaceptable. En la música, lo que el radio-escucha promedio consume, es justamente eso, música procesada, masticada y banal, acompañada de ritmos molestamente pegajosos; quizá sea esta la razón por la cual artistas como Joanna Newsom o Sufjan Stevens o The Knife son dejados de lado, pues requieren atención, requieren nuestra capacidad de reflexión y sobre todo, requieren de nuestro tiempo. Have One On Me es un álbum que corre sobre las dos horas, dividido en tres discos. Es un álbum que ante todo, nos pide tiempo y paciencia, y déjenme decirles que de concederle a la obra estas dos pequeñísimas cosas, descubriremos la maravilla creativa de Newsom, tanto de autora como de músico, pues es una dotada arpista, pianista, compositora. El álbum, si bien no encanta a la primera, seguramente, de dejarse añejar, se convertirá en una obra básico dentro de nuestro canon de discos que nos acompañarán toda la vida. Por ejemplo, yo ya lo he catalogado dentro de mi soundtrack definitivo, mi soundtrack vitalicio, el cual, si se hiciera una película sobre mi vida (ja-ja), quedaría plasmado entre obras como Rubber Soul (Beatles), Blue (Joni Mitchell), The Wall (Pink Floyd), Crash (Dave Matthews Band), The Seldom Seen Kid (Elbow), O (Damien Rice), OK Computer (Radiohead), The Queen is Dead (The Smiths)… bueno, son muchos, no los nombraré todos. Have One On Me definitivamente estaría ahí, entre los grandes, los memorables, porque si bien el álbum me cautivó desde el inicio, entre más lo escucho más me fascina. La música de Joanna es mágica, mística, seductora, épica; su barroquismo folky-pop-clásico jamás termina por saturar el oído, al contrario, lo dota de texturas y matices, de una profundidad lírica que difícilmente se encontrará en otro lado.

Esto es '81 en vivo:



Esto es Soft As Chalk (no había video para esta canción, sin embargo, lo importante es la canción en sí):

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Lo mejor... Charlotte Gainsbourg, IRM


3. Charlotte Gainsbourg, IRM

Por ahí del 2007, Charlotte Gainsbourg sufrió un derrame cerebral que la dejó como cliente frecuente de hospitales y MRIs. Durante el tiempo que pasó en esos claustrofóbicos, fríos y desesperantes túneles magnéticos, nació IRM (MRI pero en francés). En el álbum, Gainsbourg plasma los minutos, las sensaciones, incluso los sonidos: a través de varias canciones podemos escuchar los sonidos de la máquina acompañando la música, especialmente en la canción titulada “IRM”, curiosamente. El resultado de esta experiencia son poco más de 40 minutos de canciones pop con tintes electrónicos, en donde Beck no sólo produjo, sino colaboró con Gainsbourg en la creación y composición de las estas… y la verdad es que el dúo Beck-Charlotte es puro oro. Aunque esta no es la primera vez que Charlotte colabora con músicos/artistas heavy-weights, ya se ha codeado con personajes como Jarvis Cocker y Air, entre otros, quienes colaboraron con Gainsbourg en su anterior disco 5:55. Dicho álbum, el segundo de su carrera musical, es un disco más orgánico, no tan ambicioso, ni tan dinámico, en donde Charlotte se da el lujo de deambular en la ingenuidad de la vida y de las cosas. En IRM, la ingenuidad se pierde y el filo de Charlotte es más incisivo, más atrevido y más divertido. Ella es un artista que sabe lo que tiene y lo sabe manipular a su máximo; por ejemplo, no es poseedora de una gran voz, sin embargo sabe utilizarla y moldearla creando ambientes oníricos, etéreos en sus canciones, guiada y dirigida por Beck, sin lugar a dudas. Si antes era señalada por ser hija del gran Serge Gainsbourg (figura de idolatría y escándalo en Francia), Charlotte ha logrado sacudirse toda huella de la sombra de su padre y ha comenzado a hacerse un nombre por sí misma, tanto por el lado del, como de la música.

Aquí, como de costumbre, unos videitos:


"Heaven Can Wait"



"Time of the Assasins"

lunes, 20 de diciembre de 2010

Lo mejor... The Tallest Man on Earth, The Wild Hunt


4. The Tallest Man on Earth, The Wild Hunt

A veces siento que calificar un álbum como bello termina por adjuntarle un mote como de cursi, o rosa, y no quiero que ese sea el caso con The Wild Hunt, pero si hay algo que el álbum tiene es belleza. Es puro folk, en la tradición de Dylan acústico, incluso la voz de Kristian Matsson le da ese aire dylanesco, lo cual me llamó mucho la atención en un principio. Hay algo de refrescante u orgánico escuchar obras tan sencillas, sólo un hombre con su guitarra o un piano, como es el caso de “Kids On The Run”, la única canción en la cual Matsson deja de lado las cuerdas para imprimir un matiz diferente al ambiente que se va creando a través del disco, así como la carga emocional que va adquiriendo cada vez que se escucha, porque este es un disco imposible de escucharse sólo una vez. El folk es un género que a muchos les causa un poquito de ruido, paradójicamente, la verdad no sé por qué; será que lo sientan aburrido o lento para poder asimilar, sobre todo en el “ahora” en donde todo se consume con exagerada rapidez y ahí es en donde encuentro el valor de músicos (o artistas, mejor dicho) como Bob Dylan, Cat Stevens, The Tallest Man on Earth, Bon Iver, Sufjan Stevens o Joanna Newsom, etc., cuyas obras nos hablan, nos cuentan historias y terminan por tomar posesión de uno. Obras como The Wild Hunt, son de esas que quedarán para la posteridad; obras que dentro de 20/30 años seguirán manteniendo su importancia y su calidez, seguirán contándonos historias, las universales, las de nosotros mismos.



Esta es la canción "Love Is All", espero les guste y se enamoren del talento y el carisma de Matsson:





Lo mejor... Jeremy Messersmith, The Reluctant Graveyard


5. Jeremy Messersmith, The Reluctant Graveyard

The Reluctant Graveyard es parte de una trilogía en la obra musical de Messersmith, en la cual maneja el ciclo de la vida: el nacimiento, el desarrollo y la muerte, siendo éste último el hilo conductor, temático si se quiere, del álbum. La verdad es que esto es hacer notar lo obvio cuando se tiene un álbum que lleva por título el concepto de cementerio. Una alusión a la dificultad de la muerte o a la dificultad de la vida tan sólo para terminar en la muerte. Cualquiera que se quiera tomar. A pesar del lúgubre tema de la obra, el tono se mantiene ligero y dinámico, tomando la poeticidad del folk y la viveza del pop, terminando con la suave y melodiosa voz de Messersmith. Si uno juzgara de buenas a primeras la voz y la música, jamás se adivinaría la temática tan oscura que mantiene. Pero, como en la buena tradición mexicana, en donde el hombre se toma la muerte como un asunto lúdico, esta termina siendo una amiga más de la vida.

Aquí algo que escribí por ahí en el pasado inmediato sobre Messersmith y su álbum:

"A Boy, a Girl and a Graveyard", una bellísima canción:

Lo mejor... The Radio Dept., Clinging to a Scheme


6. The Radio Dept., Clinging To a Scheme

Recurrí mucho a este álbum durante el año a partir de que lo escuché; es un álbum que funciona como entero o por canciones mezcladas en un listado aleatorio. Lo primero que salta al oído es el dinamismo con el que se desenvuelve, como si fuera un personaje en alguna novela. El disco es una reivindicación al rock y a su poesía, como ejemplo de ello es el speech insertado en el intro de “Heaven’s On Fire”, extracto de una declaración por parte del vocalista de Sonic Youth, condenando el capitalismo y lo que este ha hecho para la música. El álbum es un recordatorio de la riqueza del rock y el pop, aquel propuesto por bandas como Joy Division, The Smiths o Jesus and Mary Chain. Clinging To a Scheme tiene todos los tintes, tonos y ambientes de la escena musical británica ochentera; es un álbum no sólo para escuchar, sino para asimilar y contemplar.



Aquí algo que escribí por ahí de julio:

Lo mejor... LCD Soundsystem, This Is Happening


7. LCD Soundsystem, This is Happening

Creo que cuando obtuve el álbum, se quedó ahí sentado nomás, virtualmente empolvándose durante un mes. Si me percataba que ya le tocaba el turno a LCD en la lista, le adelantaba a una banda diferente, a otro disco, etc. Realmente no tenía ganas siquiera de escuchar una canción. Admito que lo último que escuché de este proyecto fue “Daft Punk Is Playing at My House” y no pensé gran cosa de ello, así que el prejuicio se quedó. Hasta que por fin llegó el día en que le di oportunidad y caí en cuenta de mi muy grave error. Para empezar, cuando vi que tenían una canción titulada “Drunk Girls” lo catalogué como un álbum para fiestas y pedas, banal y ridículo. Para seguirle, lo creí otro plástico álbum de música electrónica más en el mundo, hasta que escuché “Home”, la canción con la cual cierra el disco; una canción para disfrutar el momento, el ahorita; una canción para olvidar lo pasado y dejar de buscarlo. Cuando la escuché dije “vaya” y terminé por devorarme el disco entero; disco de pocas canciones pero muy largas. This is Happening coquetea con una cantidad de ritmos y estilos que terminan por enriquecerlo y sacarlo del encasillamiento de “música para fiesta y se acabó”. Este fue un álbum que terminé disfrutando demasiado, es un álbum divertido, caótico y muy melódico. Es lo que yo llamaría mi mayor sorpresa del año. Y qué genial es toparse con este tipo de cosas, en donde uno juzga al libro por su apariencia y termina descubriendo algo completamente diferente.

Aquí, el video de "Home":


jueves, 16 de diciembre de 2010

Lo mejor... The Walkmen, Lisbon


8. The Walkmen, Lisbon

Para empezar es The Walkmen, una banda que ha logrado mantenerse al margen de la música comercial, o aquella que se le alimenta a las masas, procesada y masticada. El sonido es característico, uno no puede escuchar su música y no saber que son ellos; esa clase de familiaridad, de "hogar", de ambiente al cual conocemos y podemos regresar, no se compra. Así es que llega Lisbon, al menos, así llegó a mis oídos. Es un álbum muy cálido, armonioso y divertido.

Por ahí de septiembre escribí algo sobre este álbum... aquí les pego un extracto:

Mientras la oportunidad me vuelve a tocar a las puertas, The Walkmen me llega con Lisbon, lo más nuevo dentro de una obra discográfica que va creciendo a paso constante y seguro, y mientras lo escucho una y otra y otra vez, puedo decir, con absoluta seguridad, que han retornado a su lugar de origen, revisitando y rehabilitando ese sonido ya característico el cual corre como líquido medular. Sórdidas guitarras emulando algún tipo de Surf o Rock-a-billy. Ritmos de una complejidad bastante sencilla, acompañados por la aguda, y un tanto gangosa, voz de Hamilton Leithauser. Lisbon no es un álbum excelente y definitivamente no sobre pasa la grandeza de You & Me, no es un álbum tan violento y ruidoso como Bows + Arrows, y ya no cuenta con esa tierna ingenuidad de su debut, sin embargo, hay algo. Tiene un no sé qué, que qué se yo. Tiene, como he dicho, esa esencia que tanto nos gusta (a los fans) de The Walkmen. Tal vez sea que las canciones parecen ir fuera de tiempo o la crudeza de la composición. O simplemente es el mundo al que nos introduce, un mundo en donde se puede decir “déjame en paz… me vale madre todo”, un mundo en donde nos desquiciamos moviendo frenéticamente los pies al ritmo de cada canción, un mundo en donde es válido tocar air-drums o air-guitar. El mundo de los toquines, los bares, los cigarros, los converse y los entubados. Quizá quien no guste de esta banda, escuche Lisbon y sienta ganas de vomitar (porque se vale), quizá, incluso, habrá el fan que diga “esto es mierda”, pero por lo pronto, esta fan (o sea yo) está de lo más divertida moviendo frenéticamente la cabeza, tocando air-drums con el volumen a todo lo que da.

Y aquí, un videito... enjoy:



lunes, 13 de diciembre de 2010

Lo mejor... Shearwater, The Golden Archipelago


9. Shearwater, The Golden Archipelago

Solemnidad. Esa es la palabra con la cual definiría The Golden Archipelago. Este no es realmente un álbum al que haya regresado constantemente durante el año como lo hice con otros, sin embargo cuando lo hacía, era un verdadero viaje; no un viaje propiciado por alucinógenos, químicos o de otra clase, sino un viaje propiciado por la música. Ya sé, qué cursi, que infinitamente ridículo se escucha eso, pero de qué otra manera podría ponerlo. Shearwater es una de las pocas bandas que cargan con ese peso tonal solemne, en donde cada pieza en el álbum es una construcción pictórica, una edificación de imágenes perfectamente estructuradas con el sonido, la letra, la voz. No es solamente la música, sino el ambiente que le rodea a toda la obra. Por ejemplo, si juzgáramos al libro por la portada, ésta nos daría indicios de lo que estamos por escuchar. Hay una cierta apertura a las melodías que no provocan esa claustrofobia o hermetismo que en muchos géneros, en muchas bandas existen. Aquí hay lugar a la interpretación. Yo lo definiría como una oscilación entre el rock, con el lirismo del folk, la ligereza del pop y el ambiente de una balada. El hilo conductual del disco es el piano y la guitarra acústica; esta es una de las pocas ocasiones en donde la guitarra eléctrica queda relegada a los detalles y a un número muy limitado de canciones (tres). Es un disco un tanto difícil por la seriedad que conlleva y el viaje hacia las entrañas del propio ser que nos “obliga” a realizar, aunque de vez en cuando, es necesario. Un álbum como Golden Archipelago, nivela perfectamente la balanza de lo serio contra lo lúdico; oscilar entre ambas cosas nos mantiene cuerdos.


Mi canción favorita del álbum es "Black Eyes". Aquí un falso-video, nomás para que escuchen la canción:



jueves, 9 de diciembre de 2010

Lo mejor... Gorillaz, Plastic Beach

Es diciembre y ya comienzo a ver por todos lados los famosísimos "Top 10" de lo que quieran. Así que me aventuré a crear el mío. Aquí les va mi Top 10 de la música en este año, en cuanto a discos se refiere.


10. Plastic Beach, Gorillaz
Estuvo más que obvio, cuando el mundo se enteró de que habría un tercer álbum de Gorillaz, inmediatamente quedaría entre los favoritos de muchos. ¡Y claro! Imposible dejarlos relegados entre las tantas bandas mediocres que circulan y deambulan por aquí y por allá. Plastic Beach representa el regreso de Damon Albaran y sus múltiples alter ego; representa también una colaboración impresionante de músicos y artistas con Albaran. Ejemplo de ello lo tenemos con Lou Reed, por ejemplo, quien me sorprendió totalmente con "Some Kind of Nature", porque la canción es una chingonada y el duo Damon-Lou, no me lo habría imaginado nunca.

Demon Days impulsó a Gorillaz hacia el Olimpo y lo cimentó como una banda innovadora tras la cual muchos intentarían emular, simular, copiar, etc., en donde el estilo ya entraba un poco más de lleno al hip-hop sin dejar el rock, el pop y lo electrónico. Plastic Beach es otro capítulo muy diferente, en donde el hip-hop ya es la expresión primaria y el pop es el acompañante; aunque realmente encasillarlo en esto y aquello sería algo terrible de mi parte. El álbum presenta un eclecticismo delicioso, una orgía de géneros o sub-géneros, los cuales funcionan maravillosamente. El género (hip-hop) me es muy difícil de escuchar y casi no me gusta, sin embargo en este disco lo llena de vida, de armonías, de matices que es imposible no agarrarle cariño. Es la música, es la letra... Gorillaz siempre ha portado un estandarte de crítica y señalamiento hacia lo que no funciona, mata, divide, envenena y destruye. Simplemente el título es indicio de esto; alude a la farse vida consumista a la cual la sociedad se ha visto arrojada. La verdad es que no hay mejor manera de criticar que a través de la música, y no despojarla totalmente de la melodía. Plastic Beach es un todo en donde el todo comulga y nos invita a ello. Y dejando la seriedad a un lado, el disco es simplemente divertido.

Aquí les dejo mi canción favorita… o una de mis favoritas: "On Melancholy Hill"






(El #9 muy, muy pronto)